España, ¿de charanga y pandereta solo?

Manifestación en recuerdo a Franco

La España de la mugre y del crimen impune y no olvidado, en la que el fascismo no está perseguido y se alientan y toleran símbolos, canciones y maneras de un pasado ominoso… ¿Residual? No lo sé, lo que sí es que los incidentes a todo ello relacionado son cada vez más comunes, más habituales, van a más, en público y en privado. Hay compalcencia con esas maneras redentoras.
¿El alzamiento militar de 1936 cosa del pasado? No me lo creo. No cuando no oigo una sola palabra de rechazo por parte del gobierno ni tampoco por parte de quienes le apoyan en los medios de comunicación.
¿Quién puso ahí a esos niños y les enseñó el saludo fascista, el del crimen, quién los líricos himnos de la muerte?
Esto mismo, en otros países de la Europa a la que pertenece España, está penado.

¿Irse? Se lo preguntaba Josep Pla en sus diarios más privados, esos en los que anotaba que el régimen de paz en el que vivía era “de miseria, de policía, de indignidad” bajo el símbolo de ese saludo, de ese brazo en alto, alzado tanto por devoción rendida, como  por obligación o por la ruindad de ver de sacarle algún beneficio. A cierta edad y si careces de recursos, por mucho que quieras emigrar no tienes a dónde.

Item más: la fotografía de Denis Doyle (Getty Images) lleva días publicada en las noticias de Yahoo, a cuyos redactores nadie podrá acusar de no ser preceptivamente tendenciosos… y estas otras circulan por las redes con parecidos protagonistas…

670201-spain-dictator-salute 679938-156931697

¿Quiénes son?… Todos

Ataque-falangista-Generalitat-Madrid-Diada_TINVID20130911_0014_3http://www.publico.es/467668/detenidos-12-personas-por-el-ataque-a-la-sede-cultural-de-catalunya-en-madrid
Me llama la atención que la noticia no de los nombres, todos, de los detenidos… y es que esto me recuerda el trato recibido por jóvenes vascos relacionados por fuerza con la Izquierda Abertzale y detenidos en redadas o en detenciones callejeras arbitrarias, cuyos nombres han figurado con todo lujo de acusaciones, detalles y fotografías, en primeras páginas, como grandes logros de la lucha antiterrorista,  que más tarde han sido puestos en libertad sin cargos o absueltos con todos los pronunciamientos favorables y sacados a la calle en silencio y por la gatera, sin que eso y el tiempo de su detención mereciera la menor atención informativa. “En este país la ultraderecha y la Falange puede agredir impunemente…”, se dice antes del ritual rasgado de vestiduras, pero eso no es más que la consecuencia lógica de un régimen autoritario y policial que se niega a condenar el franquismo y que, en la práctica, lo añora.