Información e intoxicación

052-malewich-cuadrado-negro-sobre-fondo-blanco-1913-1923-1929-c3b3leo-lienzo-1062x1065-cmLos recientes incidentes de Alsasua (Navarra) ocurridos en un ambiente festivo propio de unas ferias, a las 5 de la madrugada, dentro y fuera de un bar repleto de gente bebiendo, entre dos guardias civiles de paisano acompañados de sus parejas y un grupo de vecinos han sido, a mi juicio, motivo para una intoxicación informativa de intereses políticos que cuando menos llama la atención. No hubo encerrona ni linchamiento, como dice un director de la Guardia Civil, acusado de haber sido cadenero de Falange, sino una pelea de bar transformada de manera interesada en atentado político. No es la primera vez que esto sucede con eco mediático y desvergonzadas manipulaciones, aunque el protagonista no fuera uniformado.

El resultado es que un incidente confuso se convierte en motivo de enfrentamiento social y de bandería en el que participan de manera enconada ciudadanos de buena y de mala fe. De una parte, están los vecinos de Alsasua con su versión de los hechos y de otra está el Gobierno y sus medios de comunicación con la suya, apoyados de manera ferviente por su público, ya muy azuzado… Espero que la magistratura investigue a fondo los hechos y no de por buenas a priori las versiones de los uniformados de paisano que participaron en una pelea de bar. (Sigue, artículo publicado en Cuarto Poder, 19.10.16, aquí enlazado)

Anuncios

Las otras víctimas…

54a183a1168f6La Ley permite a Esperanza Aguirre (calcetines de Bombay) y a Arturo Fernández ser indemnizados como victimas del terrorismo. Hay otras víctimas del terrorismo, de Estado este, que no están siendo indemnizadas, como vienen denunciando los interesados y la prensa, poca, que les apoya. La negativa es a sabiendas de que se incumple la ley, prevaricando, en su fraude, de manera impune, aduciendo, en falso y contra toda prueba,  que esas víctimas pertenecían al “entorno” del terrorismo, contra toda prueba insisto, y justificando de paso los crímenes de la guerra sucia, siempre negada, en la que participaron policías, militares, guardias civiles, mercenarios a sueldo de los aparatos del Estado… el país de unos y otros, hasta en sus víctimas, desde hace más de setenta años hasta ahora.

Item más: de la voluntad de reconciliación, de en qué consiste esta, de la diferencia entre justicia y venganza, de la credibilidad de las instituciones, hoy no hablamos.

Correo de la ciénaga

resizer.phpComo no tenemos estaño ni metales valiosos, el gobierno, además de buscar petróleo donde más perjudica y con resultados inciertos –como en el franquismo: ¡Petróleo en Burgos!… poco, mejor las morcillas y sobre todo esa gran industria nacional, ese negocio inagotable: la cosa pública–, recurrió como fuente de ingresos saneados a las multas. Ahora, cuando va predicándoles a los chinos la recuperación económica milagrosa, adjunta al PIB los movimientos de dinero de la prostitución y las drogas en manos tradicionales de mafias diversas, muchas, que en este paraíso engordan. Y los chinos no se dejan y hacen bien, saben, incluso de mafias, mucho. País saneado el nuestro, ese al que pertenecemos con desgana y a la manera cernudiana del que no puede ser otra cosa, y en el que a un forofo del golpismo y un aplaudidor de acusados de torturas, se le asciende a coronel de la Guardia Civil con mando en plaza, después de haber sido sancionado en balde por paellero de golpistas. Y así vamos tirando…

En resumidas cuentas…

600x600Visto lo visto, repasada este historia siniestra que apesta se puede concluir que un guardia civil, de vacaciones y a 2.000 kilómetros de su destino, ah sí, y si es hijo de un cargo público del Partido Popular, puede hacer lo que le de la gana sin consecuencias relevantes. Al ciudadano no uniformado se le aplica el Código Penal de otra manera. Y hechos  como el que motiva esta nota generan otra repulsa y hasta otro grado de esa repusla social que empieza a resultar desternillante.
La Guardia Civil no expulsará al agente indultado por Gallardón tras grabar una agresión sexual riéndose. Sólo será suspendido de empleo y sueldo entre tres y seis meses, según la Unión de Guardias Civiles; que resta peso a los hechos con excusas:”El agente estaba de vacaciones y a 2.000 kilómetros de su destino”
Lees la noticia, te irritas, sientes que te meten el dedo en el ojo, algo más que eso… y estás por completo seguro de que mañana más, de que esto viene de lejos, de que es algo más que una tradición nacional, e sun estado de abuso permanente nunca suficientemente denunciado, de manera firme, ni por los medios de comunicación ni por una magistratura independiente ni por diputados y parlamentarios. Una sociedad inerme, socavada en su capacidad de respuesta, que por lo visto lo aguanta todo.

Otrosi digo: el dedo en el ojo, Topor de nuevo.

¿Educación para la ciudadanía?

10177370_610894378988948_1267427809655355850_n lo dudo, doma en cambio sí, y obligatoria. Nos están domando, sometiendo, humillando, con leyes en la mano y sin ellas. No hay día que no se publiquen noticias de lo que una parte importante vive como un atropello, mientras otra lo aplaude con una mezcla de devoción y recochineo.

Un día es la exposición homenaje de la historia, por fuerza recortada y manipulada, del Regimiento América 66 en instalaciones municipales de Pamplona y a escasos metros de dónde se fusilaron a vecinos de la ciudad, unida a la peregrinación de puro exhibicionismo de ese mismo regimiento a Javier; y otro es la costosa peregrinación de policías y militares a Lourdes; y otro una cofradía que desfila en procesión de carácter vagamente religioso con un pendón de la División Azul del ejército nazi; y otro más la Barcina comparando la procesión de Valladolid con los Sanfermines, haciendo de una devoción religiosa una tradición de seña de identidad política… ah, sí, y la jerarquía eclesiástica callando ante todos estos dislates porque sabe que así es como sigue haciendo caja, que es lo que cuenta. A lo dicho, raro es el día que no recibamos una ración de colmos y de rotundas señales de un inquietante cambio social en nuestro país. La regresión política y social hace mucho que está servida.

10154351_568978443199541_539702263316640318_nPeregrinación policiaco-militar a Lourdes. ¿Por qué el Estado tiene que pagar expansiones devotas de creencias por fuerza individuales, jamás institucionales, no desde luego con la Constitución en la mano? Es un abuso claro de poder. Uno más.

Salta. Baila. Trágate tus ideas y aplaude, ciudadano domado… y sobre todo, paga.

¿Por qué en un centro escolar público como el de Cintruénigo, se hace apología de un cuerpo policial con la presencia de la delegada del Gobierno? ¿Qué criterios ha seguido la dirección del centro? Políticos evidentemente.

Creo que la delegada del Gobierno tiene que dar explicaciones parlamentarias de este bochornoso asunto. Pero me temo que no las dará porque ella y los suyos gozan de impunidad absoluta, como si las actuaciones de la delegación obedeciesen a una calculada política de provocación y de sometimiento del disidente: las multas propinadas a quienes se opusieron al escrache del arzobispo en Ansoáin son una buena muestra de lo que digo: arbitrariedad y abuso de poder. Salta y baila donde te digan, de lo contrario te apalearán con las mismas armas que les enseñaron a manejar a los niños de Cintruénigo y te multarán si protestas.

189939otra362040302_7128239007378788081_o¿A todos los padres les gusta ver a sus hijos menores enarbolando una porra antidisturbios, poniéndose unas esposas o un casco? Lo dudo. Mucho. Salvo que estemos ya muy amaestraos o el miedo nos haya trastornado por completo.

Si la GC quiere hacer jornadas de puertas abiertas, que las haga, pero en sus instalaciones, no en centros público ajenos por completo a su ámbito porque esto supone coartar de manera grave la libertad de la ciudadanía: se les impone una información que ni han pedido ni deseado. Repugnante educación para la ciudadanía esta. ¿Educar en el culto al uniforme? ¿Me van a multar si no participo de esa fiesta hecha tradición de obligado cumplimiento? Me gustaría saberlo.

Creo que las fuerzas policiales de este país no están con la ciudadanía, sino con la clase dirigente, la que hoy detenta una mayoría parlamentaria y con ella la posibilidad de saltarse las reglas escritas y las no escritas, de imponer un modelo ético que más parece un conjunto arbitrario de indiscutibles y obligatorias normas morales que distinguen a los buenos de los malos. Una aberración. Y que un país así pertenezca a Europa, todavía lo es más.

El modelo social que se está imponiendo no sé si mete miedo, pero asco sí que da, y mucho: militarista, radicalmente policial, de un nacionalcatolicismo renovado y agresivo, nada laico, devoto de la autoridad y de la fuerza, clasista, desigual, arbitrario, inerme frente al fraude generalizado, injusto… ¿qué más? Nos bajaríamos en la próxima. Algunos ya lo han hecho.

“Venid y vamos todos…”

montserrat3GNo debiera  extrañarnos que la Guardia Civil, representada por unos cuantos números del cuerpo, peregrine a Lourdes con dinero público, lo que de verdad nos debiese  extrañar, y mucho, es que no estemos arrodillados a punta de pistola en una misa de campaña permanente y que todavía no sea delito no practicar la religión católica como a los ministros de Interior o de Defensa les venga en gana.
He leído que les pagan el viaje, la estancia y las dietas, es decir, que una devoción religiosa particular de aparato se paga con dinero de todos los contribuyentes con independencia de si estos la comparten o no, lo que es un abuso en cualquier país que no sea este. Lo que no sé si les pagan es el agua milagrosa, que igual también, aunque la verdad es que ya poco importan los detalles porque esa peregrinación es de una coherencia institucional fabulosa después de que condecoraran a una virgen, o a varias, las hicieran alcaldesas, lo que equivale a un insulto al sistema democrático y civil, y agradecieran a santa Teresa el regir la marcha de este reino de la trampa. ¿Rajoy bajo palio? Por qué no, y con la carrera cubierta por las fuerzas armadas de Morenés, porque ya ha habido unidades militares que han peregrinado al santuario de Javier con dinero público y más que dudosa función social y constitucional.
¿Vivimos en un país aconfesional o eso es lo que nos gustaría?  Yo creo que lo segundo: el ancho y profundo foso entre lo que nos gustaría que fuera y lo que es. El gobierno del Partido Popular es confesional de manera abierta y abusiva, y a muchos de nosotros nos gustaría vivir en un estado laico, pero se ve que eso no es por ahora posible, al revés, parece que lo que nos espera es una España de cerrados y sacristías renovados y reforzados.
2752EC523825527127072E52712569Si este fuera un país no confesional, la religión católica no sería un signo de distinción de clase social, una escarapela de definición política, y lo es. Arriba y abajo. Si este fuera un país de laico, de verdad laico, que no padeciera la constante injerencia de la iglesia católica en las tareas legislativas y de gobierno, las mojigangas y trapisondas de la Conferencia Episcopal no serían materia de primera plana de prensa ni de editoriales ni de discusiones políticas, como si tuvieran presencia efectiva en la vida cotidiana e intereses materiales de la población… deben tenerla porque si no, se entiende mal que se hagan hasta ejercicios de estilo con esas cuestiones.
En fin, son tan abundantes los ejemplos que cuesta escoger. Si este fuera un país que se gobernara al margen de la religión católica y de cualquier otra confesión, las honras fúnebres de las víctimas del 11-M no hubiesen consistido en una celebración litúrgica y de aparato sectario, convertida de inmediato en un acto político en el que las oraciones se hicieron arengas, tanto por el gobierno como por la iglesia como por algunos de los participantes. Lo mismo sucede con los entierros de inmigrantes africanos a quienes se les aplica el «protocolo» de honras fúnebres (mínimas) religiosas con independencia de la confesión a la que pertenezcan, con toda probabilidad no la católica.
Pero no, está visto que las maneras del  nacionalcatolicismo pesan y perduran, que son algo más que un lastre y un vicio nacionales y que invitan a preguntarse si por tradición o convicciones una parte nada desdeñable de la población española, al margen de ser de un conservadurismo atroz, no se siente más que cómoda dentro de esa religión autoritaria hecha de brazos incorruptos, reliquias, procesiones, gritos y mantillas en la que las fuerzas del orden juegan su papel, porque ese es el orden. Nada de códigos, catecismos y mucho humo de incienso para tapar la mugre de una clase social y política que apoya y se beneficia de este estado de cosas. La obediencia al sermón del fray Gerundio de Campazas de turno sustituye con ventaja a una recta actuación regida por la razón, la ley o el mero sentido común. Estar a lo que diga la jerarquía, el párroco, el jefe de puesto… y agachar la cabeza, descubierta, besarle la mano al obispo y arrodillarse, mucho, en beneficio del gobernante de turno. Marca España de nuevo y para variar, un asco.

Euforias y patrañas

1389443444420   La semana ha estado marcada por las protestas vecinales del barrio burgalés de Gamonal. No nos lo acabamos de creer, pero las obras del bulevar de Gamonal fueron suspendidas después de varias  semanas de contundentes protestas vecinales y mucha violencia y abuso policial… «El alcalde de Burgos se rinde» «Gamonal ha vencido» «Hemos demostrado que el pueblo manda», rezaban con euforia titulares y pancartas… Ignoro el motivo de la paralización de las obras. ¿Corría peligro de extenderse y endurecerse la protesta vecinal a otras ciudades? No lo sé. Las movilizaciones en otras ciudades no han sido ni mayores ni más contundentes que las habituales. La violencia policial sí ha sido mayor, pero eso ya es rutina exponencial que adjetivan ahora.

No sé cuáles han sido los motivos de esa paralización y consiguiente frustración del negocio del hormigón en manos, en ese caso concreto, de una empresa turbia y tocada del ala. Dudo mucho que el Partido Popular haya dado su brazo a torcer, pero una por una no hay bulevar y eso puede considerarse una conquista social, al margen de que empresas en derrota vayan a llevarse 500.000 euros a causa de la suspensión de las obras.

Atentado, antisistemas, etarras, vandalismo… ha habido de todo. Cualquier cosa con tal de no admitir que aquello era un abuso y un negocio entre amiguetes como ya es tradición y Marca España (indeleble).

Tiene toda la razón el secretario de estado para la Seguridad cuando dice que «Es habitual que en las protestas se infiltren violentos» porque todavía recordamos la fotografía de un maleante, en el paseo de Sarasate de Pamplona, arrojando la tapa de una alcantarilla contra el vidrio de una entidad bancaria y al que se le veía la pipa. Y consta que, pese a las abundantes y acuciosas diligencias de los especialistas en la materia, no ha sido hallado el encapuchado de la pipa. Y es fama que los citados especialistas hallan lo que no consigue hallar nadie, la aguja en el pajar hasta cuando no hay ni aguja ni pajar, nada, pero hallan, y suministran grandes titulares a la prensa de su cuerda que más tarde se desinflan.

199419_10152138353415246_1973998432_n

Lo mismo cabe decir de las manifestaciones de Madrid o Barcelona en las que se veía a violentos itinerantes deteniendo a pacíficos ciudadanos en el ejercicio de sus derechos o gritando «¡Eh, que soy violento, que soy de los vuestros…!». Muy cómico todo y muy siniestro.

INCIDENTES TRAS CONCENTRACIÓN EN APOYO AL BARRIO DE GAMONAL

Diga lo que diga el vocero policiaco del ministro Fernández, una parte de la ciudadanía no les cree en absoluto y la otra tiene motivos para no hacerlo, pero si acata la verdad revelada y la aplaude es por complicidad con la violencia itinerante y con la sedentaria que encarna gente como el ministro y los de su jarca. Para esta gente la rebelión ajena es una arrogancia mayúscula: abusado se vive mejor.

Eso sí, parece que esta vez al menos han dicho una verdad: es del dominio público que los «grupos de violentos itinerantes», ya famosos, casi legendarios, han ido de una ciudad a otra en camioneta y en correcta formación o así los ha podido retratar la ciudadanía, para su solaz y esparcimiento.

gamonal-alfredo--647x300

«Los indicadores de recuperación no casan con las protestas», sostiene con atrevimiento de maja la ministra Santamaría. ¿De qué recuperación habla? ¿De la de la casta a la que ella pertenece? Seguramente, porque es cierto que los ricos son cada vez más ricos y el foso que separa una clase de otra se hace cada vez más hondo e infranqueable. Sociedad de clases y ahora de castas, de patricios y de plebeyos. Si la recuperación ha llegado a la banca y a las corporaciones es porque la está pagando la ciudadanía. Yo no veo que haya ni más trabajo ni esté mejor pagado o pagado a secas, ni que se vuelvan a abrir las empresas que cerraron ni que se abran otras nuevas. Esa bonanza en manos patricias no genera verdadero trabajo y no difumina la falta de cohesión social, sino que la agrava. Por eso, un ideólogo de «las FAES», Vidal-Quadras, habla de recuperar la cohesión social, pero no porque esta les preocupe, a él y a los suyos, sino porque de pronto les da miedo, el que no les daba hace unos meses cuando esa quiebra era ya algo más que patente. Y eso es raro, habida cuenta del miedo que ellos han generado y de la violencia que han desatado con su policía, sus multas y sus leyes propias de una dictadura.

Y volviendo a las majezas saineteras de la Santamaría. No, lo ocurrido en Burgos no es solo «una forma de expresar el rechazo a una obra», como ella dice con rebuscada y maliciosa simpleza, es mucho más y lo sabe. Lo ocurrido en Gamonal y en otras ciudades españolas es una forma de manifestar que la ciudadanía está harta, sigue estando harta y puede convertir su hartadumbre en batallas campales de resultado incierto, ahora que ya se ven venir los preparativos de la carrera electoral.

cargas12

Y de las patrañas nacionales a las patrañas del gobierno de Navarra en su Reyno Gourmet. Desvergonzados, maleantes, mentirosos… Han utilizado una mentira con descaro. No hay informe de la Guardia Civil contra el modelo D, que de eso se trataba, pues eso fue cacareado desde el gobierno foral en diversos foros: prensa, radio, televisión… Los testimonios son tan abundantes como demoledores. Ahí están sus palabras, su aplomo, su mala fe, porque aquí hay que hablar de una actuación institucional plenamente dolosa que desautoriza el ejercicio del poder. Después de esto qué credibilidad están en condiciones de ofrecer. La propia del tahúr: Ninguna.

¿Quién se inventó la existencia de ese informe para pedir represalias? Cómo es posible que nadie, empezando por la pícara Barcina, responda de esa felonía. Están convencidos de que pueden mentir con impunidad a la ciudadanía y practicar una política sucia y de mala traza, y que eso es lo correcto y con ese bagaje plantarse en el Parlamento haciendo burla de este. ¿Por qué la Guardia Civil no negó desde un primero momento la  existencia de ese informe? ¿Por complicidad con la patraña? Conviene preguntárselo. ¿Y qué tienen ahora que decir los medios de comunicación de Madrid afines a la infamia peperobarcinera que utilizaron ese informe en grandes titulares de combate? Nada. No dicen nada. No dirán nada. No nos dirán nada. Está visto que no merecemos el elemental respeto de que se nos digan verdades elementales.