Por tradiciones y por las malas.

Captura de pantalla 2014-05-11 a las 16.36.51Ignoro en dónde o en qué se ha inspirado la Barcina para remitirse a las tradiciones, y con ellas a la defensa de las raíces e identidad navarras, como apoyo de la exposición del regimiento América 66, habida cuenta de que ella, en cuestión de tradiciones, raíces e identidades, ha demostrado no conocer bien otras que no sean su cuenta corriente y el sistema de dietas (que solo devolvió cuando fue descubierta).
¿No ha encontrado mejor tradición identitaria navarra que un regimiento militar? Pues en Navarra hay unas cuantas y ella lo sabe: el euskera por ejemplo, por el que es público y notorio que ella no hace nada o lo menos posible, que es peor. La trampa de Euskalerria irratia por ejemplo. ¿De nuevo el argumento del buen y el mal navarro? Bueno el que apoye a los militares en su osada exposición; malo quien manifieste su rechazo. Repulsivo.
Dejo al margen lo referido a la presencia militar española en Afganistán, es decir, en una guerra de invasión y objetivos oscuros, porque me parece indecente por su parte considerar a la ciudadanía aquejada de idiocia y obligada a comulgar con ruedas de molino.
Sea lo que fuere, lo que sí va quedando claro es que por parte del partido en el poder no se trata tanto de una cuestión histórica o cultural, sino de convertir una mojiganga militar en un acto político de sustrato plenamente ideológico, autoritario y militarista, por encima de si eso le gusta o no a la ciudadanía. Quien así actúa no puede pretender que estemos con él más que a la fuerza.
Llama la atención la ignorancia o la mala fe que se desprende de las palabras de un cargo público del Partido Popular en Navarra cuando dice que el navarro debe, dice, debe estar orgulloso de que ese regimiento fuera capaz de ganar una guerra… por él mismo provocada (esto se lo calla). Eso es una bellaquería y una ofensa consciente a las familias de los más de 3.000 asesinados a causa de un alzamiento militar que tuvo a las instalaciones del hoy América 66 como escenario y centro de conspiración. Hay miles de páginas escritas y cientos de fotografías que el concejal puede consultar a sus anchas en el Archivo Municipal de Pamplona.
Y una ofensa también a las familias de los navarros que tuvieron que exilarse, a las de los que padecieron campos de concentración y sevicias de todas clases, y los rigores de la represión franquista. ¿Estar orgullosos? ¿De qué? Si conociera algo de la historia de la tierra en la que vive, y en la que tiene sillón, tal vez no hubiese dicho lo que ha dicho, tal vez sí. Yo creo que sí. Y creo que sí porque de lo que se trata es de que una demostración de fuerza como esta exposición y sus apoyos políticos, tiene sentido dentro de un proyecto de remilitarización de la sociedad española y de consolidación de un régimen autoritario: vuelta a las demostraciones castrenses y vuelta al abuso de los destinos civiles.
A cambio, declaraciones como la de la presidenta o como las de otros cargos públicos del partido en el poder, permiten saber con quién está esta gente y con quién no. Es decir, a quienes tenemos como enemigos políticos y sociales, y con quién hubiesen estado en 1936 y en los 40 años de franquismo.
A día de hoy hay más de 23.000 firmas recogidas en contra de la exposición del América y hay sobre todo un acuerdo municipal mayoritario de oposición a ese acto militar. Se ve que eso, tanto a los partidos que detentan el poder como al ministerio de Defensa, les importa un carajo. Las mayorías democráticas y sus acuerdos se toman en cuenta cuando conviene. Esa y la mentira institucionalizada son otras tantas enseñanzas del partido en el gobierno en estos últimos años. No hay concordia posible. Así, no.
Yo no me opondría, por ejemplo, a que esa exposición se celebrara si en ella se contara por lo menudo, nada de generalidades maliciosas, lo sucedido en Asturias, en octubre de 1934, o las condiciones del fuerte de San Cristóbal hecho penal militar o cómo y por quiénes se organizó el golpe de estado de 1936, y los sumarísimos sin garantía procesal alguna, y la campaña de Asturias de 1937, incluido el episodio de los espantosos crímenes del manicomio de Valdediós. Sería muy loable. ¿Lo van a hacer? No creo. El diccionario de la Academia de la Historia y sus patrañas es un manual de estilo, el de una España golpista y reaccionaria.

* En la fotografía, el patio del regimiento en la tarde del 19 de julio de 1936, antes de salir hacia Madrid. Los soldados de cuota a un lado (derecha), los requetés a la izquierda, con camisa blanca nuevos voluntarios…

Nos han burlado 1

El-prestidigitador-EL-BOSCOAsombroso, pero esperado. Hacía falta ser muy iluso para pensar que el cambio social y político en Navarra pudiese venir de la mano del PSN/PSOE. Al revés, lo lógico era pensar en la charrada: se comportaron con felonía en el pasado y lo han vuelto a hacer en el presente. No les importa el cambio, les importan los sillones y el dinero a ellos aparejado, si no, no se entiende. Bildu es una excusa zarrapastrosa, una patraña, que en última instancia denota un nulo respeto por el sistema democrático y una voluntad de dejar fuera del juego parlamentario a una parte significativa de la población. Asombroso, propio de canallas, pero en sus manos estamos.

Que Jiménez, nuestro Bob Esponja foral, debiera no ya dimitir sino desaparecer de la política y de la vida pública de paso es algo de pura decencia, cosa de la que este fenómeno de feria por lo visto carece. Si no se va es por dinero, por los ingresos que le reporta su zascandileo, por el gusto de figurar; de lo contrario no se entiende. Ni se va ni echa a la pícara Barcina, lo primero porque no quiere, lo segundo porque ni puede ni le dejan. El PSN, es decir él,  ha demostrado su mal hacer lacayuno y su falta de autonomía. Solo desde esa perspectiva  se puede entender su fraseología barata, como aquel pomposo «No vamos a defraudar a los navarros». Mentira, tronchante encima. Daba risa cuando lo dijo, da risa ahora cuando sus propias necedades le ahogan. Ha hecho algo más que defraudar. ¿A quien quería engañar? Si le han burlado tiene que irse. «Si no se va la echamos». Mentira. «Yo soy el PSN»… Mentira, megalomanía de quien se hace dueño de la escena sobre la chepa de los por él burlados y ofendidos. Por su parte su amo dijo que no iba a hablar más con la Barcina: ya habían hablado, ya se había repartido el pastel. ¿En qué consideración y respeto nos tienen? En ninguno.

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Ahora resulta que no son de fiar, dice Maiorga Ramírez… No, hombre, no, hace mucho que os chulean… ¿O es que el de Jiménez y el PSN/PSOE ha sido alguna vez juego limpio? ¿O es que se dedican a jugar al guá?

Nadie en su sano juicio hubiese creído en la palabra del Partido Socialista, ni de Madrid ni de aquí. El caprino Rubalcaba ha demostrado, como antes el Pepiño, que son unos tramposos que confunden la política con el tute.

 Navarra será lo que los navarros quieran. Mentira. No nos dejan. No nos dejan ser lo que queramos gente que no ha pisado Navarra más que para llenar gratis la andorga o ir, también gratis, a los toros, y que lo ignora todo de nuestra historia y de nuestra realidad social y humana. San Fermín de los Navarros no representa a Navarra entera ni mucho menos. Hay una Navarra que aborrece a la casta que reparte carnets de buenos y malos navarros. Y nos dejamos porque Pro libertate patria gens libera state… ay, carajo, que me pongo malo de la risa, no puede ser que viviendo lo que vivimos creamos en estas monsergas. Estamos sometidos. Desde Madrid hacen pedorretas de matasuegras con nuestras libertades: tururú, y nos escandalizamos y condenamos, ¿porque no podemos romper la sucia baraja y estamos atados y bien atados y nada podemos hacer en las urnas?

Esta situación no tiene remedio. Echar a esta gente no me parece ya posible, cuando su permanencia es para Madrid una razón de estado: nuestra autonomía solo es relativa, filfa pura, palabrería.

 No siento el menor gozo al escribirlo. Al revés, siento la tristeza de quien se da cuenta de que le han burlado la posibilidad de un cambio, que lo suyo cotidiano depende de quienes lo tienen atado y bien atado, pactado y requetepactado en Madrid, y que da igual lo que vote o deje de votar porque las cosas no van a seguir como están, sino peor. No soy adivino. Son obviedades del dominio público. Me gustaría equivocarme, me gustaría que más pronto que tarde las urnas dieran el vuelco que nuestra realidad necesita, me gustaría más poder romper la baraja. No son nuestros adversarios políticos, son nuestros enemigos y así deberían ser tratados, esto no es un partido de pelota, sino una pelea de navajeros. Da risa, no, da grima y mucho asco. Y aquí me parece que, como decía el poeta, ya no se salva ni Dios…

La bola de cristal

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Hace unos años, en Obor, un mercado de Bucarest, le compré a una gitana una bola para adivinar el futuro. Se volvió negra por el camino y es que la bola no adivinaba el futuro, que también, sino el presente. Carajo, una señora bola la mía, no una bolita, como dice Jiménez, Bob Esponja socialista, sino una señora bola que si te la tiran a la cabeza y te da, te escrisma, como nuestro presente foral y no foral, igual: negro cirrión, creminal. El futuro, me dijo una vez un poeta que hacía de brujo, no es más que una repetición tenaz del presente, conque vamos aviaos. Y aquí más que en ningún otro lado porque ni nuestro presente ni nuestro futuro dependeN de nosotros. Bolas. Muchas. Hay que tenerlas y no jalarlas, que el jalabolas es mal oficio.
Hace unos días Jiménez dijo, como una gran cosa, como esos magos que salen a escena al grito de «¡Chan-tata-chan!», que no iba a defraudar a los navarros, pero por el camino las cosas se han hecho semánticas, como las mentiras malintencionadas de la pícara Barcina al exhibir en sede parlamentaria una prueba falseada, con una falta de ética pública que hace pensar en la maldad privada; si no, no se entiende. Aquí todo es semántico, hasta sostener que andamos entre granujas, pura semántica, de quita y pon, pura bola en la que el presente aparece en toda su negritud. Todo está permitido si estás de mano y tienes puntos que, como mirones, te ayudan a hacer trampas en la timba. Un clásico.
Se conoce que hacer trampa sistemática es cosa de Bildu. Suena grotesco porque lo es, pero en Madrid funciona y a estos lo que les importa es Madrid, no Navarra, porque Madrid les asegura el momio y la cuenta corriente. Saben que su cortijo depende de Madrid, aunque también sepan que muchos y muchas estamos hasta los mismísimos más ensimismados, que decía el poeta, y hasta los ovarios, de ella y de los suyos, pero esto también es cosa de Bildu y de su hoja de ruta; pues seremos todos de Bildu desde antes de que apareciera.
Y también sabe la andoba que el futuro que nos espera, a ella y a nosotros, no puede ser más negro porque la crispación social no va a hacer sino ir a más, si ella y los suyos persisten en dominar por encima de voces y pactos legítimos. La pícara Barcina no va a dimitir, dice, pero no por no seguir la hoja de ruta de Bildu, sino por falta de decoro porque le sobran motivos para hacerlo. No sabemos si vamos a tener elecciones. No sabemos nada. Estamos a lo que nos dejen, a lo que manden, como si fuéramos bichos amaestrados. La pícara Barcina ya está reprobada de hecho por una mayoría ciudadana, pero eso no se concreta en nada, porque ni dimite ni la echan, y lo sabe, cuenta con la razón y el sentido de estado, algo abstruso pero que huele a dinero, y con que echarla de una vez es atentar contra la sagrada unidad de España, romper España, y en Madrid le siguen la corriente y ella lo sabe. Ya se oyen tambores lejanos: «Rajoy trabaja contrarreloj por evitar elecciones anticipadas en Navarra», escribía el diario Público. UPN juega con ventaja al coco con la población de un país que lo ignora todo de Navarra, salvo las consignas de rueda de molino con las que comulga para no meterse en honduras. En el Congreso de Madrid, por boca del diputado Salvador, se han oído palabras referidas a Navarra propias de un necio o de un vendedor de crecepelos de feria, de un marrullero de mala traza: el apocalipsis navarro, España rota, el Gulag… a lo dicho, un timador de feria de cuya capacidad ética se puede dudar relacionada con las pymes: «Llevo una folclórica dentro», dijo. No va solo en esa carnavalada.
Aquí no se trata de Bildus ni de bolas al cabo, sino de mangoneo, de chapuzas, de chulería, de zafiedad personal, de irregularidades hechas sistema, de mentiras lo mismo, de trucos y compadreos –esas risas entre bastidores, qué asco– de mala comedia, de clientelismo, de bobería, de actuar no en fraude sino en burla de ley, de impunidad, de voluntad de enriquecimiento sistemático, de disponer de influencias por el poder que otorgan no ya las urnas, sino los pactos torticeros, los de la mala fe… la muestra comercial de un país entero o cuando menos de la casta social en cuyas manos estamos.

Artículo publicado en los periódicos del Grupo Noticias, 2.3.2014.

Vamos a contar mentiras

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Una vez más y para variar porque forman parte de nuestra vida cotidiana: la patraña, la ocultación, el tapadillo,  la hipocresía y la falsedad de la más elemental información que se nos debe, si todavía tienen la desfachatez de llamar a esto régimen democrático y no policiaco, o dictadura a secas, porque por mucho que votemos, eso ya no significa gran cosa.
Pero empecemos por una verdad, y de la buena: «Le dije que los datos de Hacienda foral no estaban disponibles para uso particular». Es una frase que lo resume todo: la desvergüenza y la pillería sistemática de un gobierno y de sus componentes que, como suele suceder entre carteristas avezados, se querellan por injurias contra aquel al que acaban de robarle la cartera y tiene la suprema osadía de gritarles. «¡Al ladrón!».
Una vez más el meollo no es su falta de decoro, su prepotencia, sino el haber sido descubiertos y esto para variar, está acabando en la cuenta pendiente de la izquierda abertzale y de la ETA. Ellos solos se han bastado para aparecer en porreta, idénticos a ellos mismos, repulsivos, pero no, todavía quieren sacarle réditos electorales a su propia patraña, como ya venían haciendo en medios de comunicación de Madrid antes de que su desvergüenza saltara de nuevo a la palestra. El fantasma de ETA, agitado por manos de tahúres, sirve para silenciar el vocerío de las corrupción… Está ya todo muy visto y muy dicho.
¿A quién creer? ¿A Nieves o a la panda de la pícara Barcina y de sus pícaros? Indudablemente a Nieves, no porque nos guste que la Barcina y los suyos queden desenmascarados y de esa manera haya motivos sobrados para echarlos, que es de lo que se trata, sino porque lo dicho por la funcionaria suena más que verosímil: el escenario, los antecedentes, las asesorías, la tela de araña tabernaria… Se lo dijo en el tugurio donde se han cocido pactos y negocios forales, no un mercado, sino un Patio de Monipodio.

trileros2Puede que haya motivo sobrado para una reprobación o para convocar y celebrar nuevas elecciones, y hasta es factible que a este precio de pozo negro se consiga un cambio, no sé si social, o solo una recomposición parlamentaria, asunto este que ya aburre. Puede que sí y puede que no. Es muy difícil hacer de adivinador del porvenir en una timba de tramposos.  Estamos escaldados, pero no escarmentados, y es posible que al final sea lo que quieran los navarros y puede que sea lo que quieran populares y socialistas en Madrid, y para variar, no nos rebelaremos.
Y a propósito de mentiras descaradas. La única manera de saber la verdad de lo sucedido en Ceuta hubiese sido llevar a tres inmigrantes supervivientes (por lo menos) al congreso a contar lo que padecieron por parte de la GC cuando intentaban entrar en territorio español o ya habían entrado. No sé si sus señorías les habrían escuchado o se habrían ido a mear. Igual ni hubiesen estado presentes porque solo oyen lo que les interesa. Y lo que pasó en Ceuta solo le interesa a una oposición de ciudadanos decentes y a los inmigrantes. Además de mentiras, ¿ha habido manipulación de pruebas? Que los representantes gubernamentales y la policía han mentido queda fuera de toda duda, salvo que cierres filas con ellos y hagas de la mentira verdad de obligado cumplimiento, marca España genuina esta. La amenaza de querellas es una bravuconada maliciosa por parte de un chulo con tufos pegoteados al cogote –marca España también esta y signo inequívoco de encontrarnos en presencia de alguien repulsivo: los uniformes sirven para identificar a quien los lleva–. Una bravuconada y un tapabocas de mala traza, pero uno más. Han mentido, dentro y fuera del Congreso, pero esto es tan habitual, tan rutinario que ya carece de importancia. Sale gratis. Nos estamos acostumbrando a que cuando nos juran una cosa, es lo contrario y a vivir en el acertijo y en la charada. Es mala costumbre, deja huella, se transmite como una tara. Es difícil construir nada sobre esa ciénaga.
Ni dimiten, ni los echamos, se quedan… y decimos «por ahora» para consolarnos, y ya iremos viendo, si nos dejan y no nos vemos obligados a tragar de nuevo.

Del consenso en la pasividad…

mayoria-progresista_3328_1De cómo se puede romper “el consenso de la pasividad” y la inoperancia, del dar largas, del pasar la página en balde, del hacr como que se hace, del burlar por sistema la insuficiente ley de Memoria Histórica, del apoyar de facto la barbarie de los alzados, del no remover como forma de vida, del no querer condenar de frente y de una vez por todas un régimen dictatorial y sus consecuencias… y sobre todo de cómo se pueden dar pasos eficaces en la dirección del empeño de conseguir Verdad, Justicia y Reparación.
Y algo importante: sin el trabajo, el aliento, la presencia y la dignidad de muchos de los que aparecen en esa fotografía la ley del Parlamento Foral no hubiese sido posible.

http://www.noticiasdenavarra.com/2013/11/15/politica/navarra/la-mayoria-progresista-dota-a-navarra-con-la-ley-que-reconoce-derechos-a-las-victimas-de-franco

http://elblogdefernandomikelarena.blogspot.com.es/2013/11/ultimo-acto-de-revision-de-la-politica.html

Carmen Montoro Sagasti

A nadie le gusta cometer errores. A mí no, desde luego, pero no me importa reconocerlo y pedir excusas si es necesario y he causado con ello algún disgusto.

Viene esto a cuento de una persona que aparece en mi novela El Escarmiento como fusilada en 1936, junto con su marido Miguel Tuero, ambos afiliados al PC.

Esos datos yo no me los he inventado, pero por lo visto no son ciertos, según me han informado en dos ocasiones sobrinas de la interesada.

Yo saqué esos datos de Navarra 1936, de la esperanza al terror, obra colosal e imprescindible para conocer el alcance de la represión en Navarra, escrita y publicada por el colectivo Altafaylla, de Tafalla. Su primera edición es de 1986. Desde entonces ha habido más de ocho ediciones, si no me equivoco.

La persona que ahí figura como fusilada, Carmen Montoro Sagasti, falleció en 1995, a los 93 años, según me informaba ayer una sobrina nieta.

En mi novela, dado que coinciden la edad y los dos apellidos, y otras informaciones menores, la relacioné con un personaje famoso de la Pamplona y la Navarra de aquella época, José Joaquín Montoro Sagasti, abogado, foralista, arqueólogo, magnífico dibujante, escritor… No creo que en el padrón municipal de Pamplona correspondiente a 1936 haya en la ciudad dos personas con ese mismo nombre, apellidos y edad. Con Miguel Tuero pasa lo mismo.

Por cierto que ese dato está también publicado en Ellas, las mujeres en la historia de Pamplona (Iruñeko udala, 1998) y en Los crímenes de Franco en Euskal Herria 1936-1940 (2009), sin que me conste que a los autores se les haya dirigido reclamación alguna.

Tanto mi editor como yo mismo hemos aceptado que se trata de un error, hemos señalado cuál es su origen, las páginas ya publicadas en las que figura el dato y las páginas web donde también está o estaba esa información, porque mi editor se prestó gustoso a ayudar a una de las sobrinas de la no fusilada a que se rectificara el dato en alguna web o base de datos de víctimas de las guerra.

Yo poco más puedo hacer que lo que he hecho y reitero: aceptar mi error, señalar de dónde viene, presentar excusas sinceras si he causado disgusto innecesario e inmerecido, y corregir el error en una próxima edición de El Escarmiento que está en camino.

Ignoro de donde sacaron los que escribieron Navarra 1936 el dato que lleva muchos años publicado, sin que haya pasado nada hasta ahora. Ignoro si los interesados se han dirigido a la editorial Altaffaylla para que enmiende ese error, pero creo que no, tal vez porque no se atreven, no lo sé, o porque pretenden otra cosa. Yo puedo hablar de lo mío y lo mío es esto, un error involuntario y en absoluto doloso y una voluntad de rectificación. Que quede claro.

Lo digo porque al parecer hay gente a la que le resulta difícil entender que alguien admita el error cometido, presente excusas y ofrezca compromiso de rectificación. No, por lo visto hay quien prefiere picota e invitar al festejo a sus amistades. Son como perros que han hecho presa y no la sueltan. Dos fotocopias de dos páginas de El Escarmiento, un libro de más de seiscientas, les sirven para promover un linchamiento en una red social que les llega azuzado desde Pamplona. No leerán el libro. no les han azuzado para eso. Quieren picota, no atienden a razones, les sobran estas, insultan, desprecian de manera zafia, les salen los prejuicios de casta y clase (muy demediada esta encima). Un asco.

Y es que, como sospechaba, ni mis explicaciones ni mi compromiso de rectificación del error cometido e inducido por datos ya publicados ni mis excusas, publicadas en la Red han servido de nada. De «una digna nieta», aunque no de la no-fallecida, he recibido un mensaje en el que todo lo anterior ha sido tomado por «insultos», se me llama miserable por el mismo motivo, se me amenaza con reclamaciones «dónde y cómo les de la gana», se me insta «a no andar jodiendo»… porque la digna nieta «los tiene bien puestos»…  Ahí es nada. Un texto que no tiene desperdicio. ¿Con gente así qué diálogo puedes mantener? Ninguno. ¿Presentarles excusas? Eso es demasiado, pero no las retiro. Haré lo que dije que iba a hacer.

Desde el principio supe que no les bastaba el reconocimiento del error, las excusas y el ofrecimiento de rectificación, alguna quería picota y de paso invitar a sus amistades al acto.

 

 

La trampa que no cesa

Leo sin sorpresa alguna, a propósito de la Dieta Navarra: “UPN alecciona a sus cargos para que digan que las dietas eran erróneas pero no un delito” Saben que es mentira, saben que de manera documental se prueba que las dietas, la Dieta Navarra, era producto de una ingeniería jurídica y societaria tirando a zafia, cuyo objetivo era el enriquecimiento indecoroso y el fraude de ley. Saben que su sistema, además de la mentira permanente, no es otro que convertir lo ilegal en ley y esta en costumbre, con el aplauso de una parte de la ciudadanía a la que por lo visto no le importa ser burlada por sistema.

Barcina desaparecida

_at_2388_jpg_20130221135559_2959_1El artículo, lúcido y pertinente, de Javier Eder publicado en Diario de Noticias, de Navarra, viene aquí enlazado. No es un asunto “autonómico”, antes provincial, no, es la muy devaluada, por falsa,  Marca España la que luce en esa fabulosa desvergüenza de una política arrogante y codiciosa que de la vida pública ha hecho un negocio encubierto por sus ataques al nacionalismo vasco y a las mentiras sobre su persona. Repulsiva.
Barcina desaparecida