Viaje alrededor de mi cuarto (Novela desordenada)

Creo que estará en las librerías a mediados de octubre. Lo he ido escribiendo al margen de otros trabajos en este año de encierros forzosos y al final de apartamientos por gusto. Lo explico al hilo de los recuerdos convocados en estas páginas a través de objetos de mi cacharrería y de libros que han contado en mi vida de una manera o de otra: gentes, familia, amigos, libros, cosas guardadas por motivos que suele dar pereza explicar –y que aparecen en el libro a modo de ilustraciones de referencia: es un libro con «santos»–, lugares vividos, viajes, entusiasmos vivos junto a otros que se han venido abajo con los años… y un tanto a la carrera, sí, a la manera de una novela desordenada, como subtitulaba Gonzague de Saint-Bris un ensayo sobre el romanticismo, allí por lo ochenta felices. No es por tanto nada original. Lo hizo Xavier de Maistre, pero no veo motivo alguno para no repetir a mi manera el viaje, ese que te lleva al lugar en donde estás, pero con suerte con la cabeza aireada… Viaje de humor vagabundo este… tampoco es original la expresión, sino de Antoine Blondin.
Por cierto, hay un capítulo dedicado a la editorial Pamiela y a lo que esta ha significado en mi vida de escritor, en los buenos y en los malos tiempos.

Finis coronat opus

Esta tarde di por terminado un nuevo libro escrito en diversos momentos a lo largo de este último año de encierro. Se trata de una gavilla de recuerdos provocados por distintos objetos que tengo en mi cuarto de trabajo: en realidad es un viaje alrededor de mi cuarto aprovechando el retiro forzoso de la pandemia: libros, gentes, películas, cuadros, objetos pintorescos (curiosidades). Estoy contento porque a pesar de que no todos los recuerdos lo fueran y en ocasiones ha sido asomarme a episodios que me hubiese gustado no haber vivido o haberlo hecho de otra manera, ha sido un trabajo más grato que otra cosa. Tiempo de memorias el mío, ya setentón. Georges Perec tenía por costumbre limpiar su mesa de trabajo cuando terminaba un libro, a mí me ha dado flojera y la mesa se ha quedado como estaba. En otras ocasiones la limpiaba y le daba una mano de jabón. Mañana será otro día… iremos viendo.