Y quedar al debo… encima

IMG_0087Imagino que nadie me podrá contar la historia concreta que hay detrás de esas líneas. El firmante comunica a quien le ha avalado que “Referente a milivertad le comunico sali día 12 de Febrero del Destacamento Colgamuros Escorial Madrid”. Nemesio G. está muy agradecido por haber salido… en 1949. Lo demás es fácil de imaginar: años de trabajos forzados en condiciones extremas, el callar de los vencidos, el buscar avales, el verse obligados a agradecer por estar vivos… un caso entre miles. Y el tono, el tono, tan sumiso.

España, ¿de charanga y pandereta solo?

Manifestación en recuerdo a Franco

La España de la mugre y del crimen impune y no olvidado, en la que el fascismo no está perseguido y se alientan y toleran símbolos, canciones y maneras de un pasado ominoso… ¿Residual? No lo sé, lo que sí es que los incidentes a todo ello relacionado son cada vez más comunes, más habituales, van a más, en público y en privado. Hay compalcencia con esas maneras redentoras.
¿El alzamiento militar de 1936 cosa del pasado? No me lo creo. No cuando no oigo una sola palabra de rechazo por parte del gobierno ni tampoco por parte de quienes le apoyan en los medios de comunicación.
¿Quién puso ahí a esos niños y les enseñó el saludo fascista, el del crimen, quién los líricos himnos de la muerte?
Esto mismo, en otros países de la Europa a la que pertenece España, está penado.

¿Irse? Se lo preguntaba Josep Pla en sus diarios más privados, esos en los que anotaba que el régimen de paz en el que vivía era “de miseria, de policía, de indignidad” bajo el símbolo de ese saludo, de ese brazo en alto, alzado tanto por devoción rendida, como  por obligación o por la ruindad de ver de sacarle algún beneficio. A cierta edad y si careces de recursos, por mucho que quieras emigrar no tienes a dónde.

Item más: la fotografía de Denis Doyle (Getty Images) lleva días publicada en las noticias de Yahoo, a cuyos redactores nadie podrá acusar de no ser preceptivamente tendenciosos… y estas otras circulan por las redes con parecidos protagonistas…

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La tradición y el lenguaje de la época

Blr5SH2CcAA8kTqUn día el ministerio de Defensa del siniestro Perico Morenés, un señorito de Neguri metido a negocios de armamento y seguridad privada, justifica lo injustificable recurriendo a la Tradición como argumento de peso –algo por cierto ya muy común–, y otro burla la Ley de Memoria Histórica remitiéndose al “lenguaje de la época” para sostener que el golpe militar de julio de 1936 fue una Cruzada de Liberación… algo que es y no es una mentira dolosa y una forma de recochineo porque, en efecto, para gente como Morenés y la casta y clase social que él representa con eficacia, ese es precisamente “el lenguaje de la época”, pero de esta.

La fotografía que ilustra esta entrada reúne Tradición y Lenguaje de la Época… y junto a ella, cientos de las publicadas en los últimos meses obtenidas en actos públicos de cargos del PP,  manifestaciones callejeras, ceremonias religiosas, procesiones ídem, desfiles y actos militares, pompas o raterías de la magistratura, actuaciones policiales, mojigangas institucinales de claro sabor a cerrado y sacristía impropias de un régimen democrático del siglo XXI… Tradición y mucho lenguaje de la Época.

Homenajes militares: América, América…

P1090005 Al margen de que considere que el Ejército español no ha ganado otras guerras que las que ha emprendido contra sus propios compatriotas, en tareas más de represión que de defensa estricta, me disgusta que en instalaciones civiles, y la Ciudadela de Pamplona lo es y está mantenida con dinero público de los vecinos, se organicen actos que al cabo puedan redundar en la falsificación histórica y contribuyan a una desmemoria dolosa de nuestra historia reciente, en la parte que hasta ahora mismo ha sido silenciada o pasada por alto.
Tengo para mí que no hay motivo alguno para que un ayuntamiento plural colabore d ela manera que sea en la organización, con claro sentido de homenaje, de una exposición que pretende honrar a un regimiento militar, el América 66, cuya participación en el golpe militar de julio de 1936 fue decisiva para su consecución, tanto por parte de sus jefes y oficiales como por el grueso de los efectivos que en ese momento se encontraban en el cuartel, a los que se les unieron los voluntarios carlistas del Requeté que ese día llegaron en masa a los acuartelamientos (y fueron desarmados… y vueltos a armar) y en menor medida los falanges. Digo bien efectivos que se encontraban en el cuartel porque en previsión de dificultades, el mando dio permiso a todos los soldados, de origen asturiano o montañés muchos de ellos, que podían resultar «desafectos» y comprometer el éxito del golpe. Algo sabía el mando de asturianos porque no solo conspiró contra el gobierno de la República en 1936, sino que, a las órdenes de este, participó en la brutal represión de la revolución de Asturias de octubre de 1934, a las órdenes de un militar que se significaría a la sombra del general Mola, el entonces coronel José Solchaga, contribuyendo eficazmente a llenar de presos el fuerte de San Cristóbal en unas condiciones que provocaron protestas parlamentarias (no me consta su participación directa en las ejecuciones sumarias practicadas por otros cuerpos como legionarios, moros y regulares).

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Dudo mucho que la proyectada sea solo una exposición de contenido y carácter histórico. Si lo fuera, los hechos menos honrosos saldrían a la luz y eso no me parece posible.
La participación en el golpe militar de 1936 forma parte de la historia del Regimiento, les guste o no a los organizadores, y no estoy seguro de que una exhibición pública de sus hechos de armas, en tono épico y festivo, no choque de frente con la legislación relativa a la Memoria Histórica, o sí también en este terreno la trampa está servida.
Porque lo más preocupante  de este asunto es la connivencia de una buena parte de la sociedad española con todo aquello que, más de cerca que de lejos, signifique apoyo intelectual y sentimental al golpismo militar de 1936 y al régimen que le siguió.
El general Mola, en sus escritos (El pasado, Azaña y el porvenir) abogaba por una recuperación de la presencia, prestigiosa, del Ejército en la sociedad civil, muy menoscabada por la bochonosa participación en la guerra de Marruecos, y la perdida de  Cuba y Filipinas. Creo que esta exposición obedece a un plan del ministerio de Defensa de imbricar al Ejército en una sociedad poco o nada militarista que ve con desconfianza las andanzas uniformadas y armadas, como ve con alarma su relación con manifestaciones religiosas.

Item más: prefiero no hablar de cómo días pasados, en instalaciones escolares públicas, se ha mostrado con material antidisturbios de la GC y entre burlas cómo un niño le pegaba a otro con una porra: hay documentación gráfica… algo insidioso y sombrío, una mezcla de religión turbia y culto a la fuerza armada, se va colando en la sociedad civil.

Otrosi digo: que aquí enlazo una petición dirigida al Ayuntamiento de Pamplona para la suspensión de la exposición, a través de Change.org

 

La División Azul en Semana Santa

BlMqMt4CEAAbi4x.jpg_largeMientras el portavoz adjunto del Partido Popular en el Congreso, famoso bocazas, tilda de ilegal la bandera tricolor republicana y de retrogrados a los miles de españoles que hoy  la hacen tremolar  como símbolo de un cambio político necesario y de una legítima ambición vital, en la Semana Santa castiza unos  penitentes desfilan enarbolando el pendón de la División Azul, la que estuvo encuadrada en el ejército nazi. Marca España de nuevo, el país de la total normalidad, de las carroñas milagrosas, los golfos apandadores, los granujas sin tacha…  ¿Ley de Memoria Histórica? ¿Dónde, para qué?

Las cosas del pasado

grosz3“Vivas” a Franco y José Antonio en una tensa reunión del Colegio de Abogados de Madrid
La decana impidió debatir en la Junta Ordinaria de la institución una propuesta para retirar el título de decanos honoríficos al dictador y al fundador de Falange… Vivas, Presentes, Arribas… ¿Y qué más? Mucho más. Solo faltaba el cornetín de órdenes. Esas “cosas del pasado” están en el orden del día de nuestra vida cotidiana, de nuestro rabioso, y tanto, presente, y no están sujetas a debate, sino al trágala perro, al chulapo “¡sí qué pasa!”, al “¡Arriba España!” que suena a tiro en la nuca, y al elogio cobarde de la bravura de los cachorros y los “cuatro exaltados”… Han rescatado a sus héroes de ayer mismo y el culto a su memoria gana adeptos, desde el Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia a la calle de los matones, los himnos y los berridos, pasando por las salas de togas donde se amordaza a quien conviene, como hace cuarenta años o sesenta o setenta. Están ahí porque nunca se fuero,  porque sus bustos han adornado los casinos, imágenes sagradas del patriotismo de los tragos,  y en la recámara de la vida social sestean mientras el delirio nacional crece, como si este fuera un país de locos o de borrachos o de maleantes y solo de eso…

Item más, pero sin salir de las cosas del pasado: me pregunto qué hará el escritor cuando  se tenga que pensar dos veces lo que escribe y publica, con la ley Mordaza o el Código Penal del fascista Gallardón sobre su cabeza. El articulado concreto acoge ya sus posibles diatribas como boca insondable de lobo y lo venden como garantía de libertades y buena parte del público aplaude o pasa porque no va con él.

Las mañas de los cuatro gatos

1386957358452ESPANA-DETALLEc4Algo más que cuatro gatos, que cuatro mozalbetes, que cuatro nostálgicos, algo más que cuatro sobre todo… y desde hace mucho o lo suficiente para que su presencia en las instituciones vaya a más con la mugre en sus programas: el patriotismo, la sagrada unidad de España, la xenofobia. Y cuentan con la simpatía incondicional y festiva (inter pares) de una clase social que no es ajena ni a sus sus banderas ni a su himnos ni a sus berridos.

El guanaco…

1387203041_758183_1387203598_portada_normal 1387201164746camion-galc4…enriquece la Marca España. Llega tan lejos la involución política del PP que hacen retroceder la calle a la época del franquismo, del botijo y el colorante, entre la chapuza y la leyenda urbana. Los estudiantes chilenos han demostrado que también se puede contra “el guanaco” y lo dejan hecho un Cristo –Universidad de Playa Ancha, por ejemplo– después de sus batallas campales, las que aquí no se dan (salvo los mineros),  pero al margen de datos pintorescos, lo que más me gusta de la noticia bomba es la prosa de los granujas: “vehículo ideal para acometer el control de masas”, bravo, bravo, sin paliativos, me entusiasma lo del control de masas; y esto otro casi mejor: que el guanaco o botijo sirve para “proteger el libre ejercicio de derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana”, ay, carajo, ay, que nos ponemos malos de la risa, que las urgencias de los hospitales son  mala taberna… pero lo que huele de lejos a pichicata gratuita es que el camión dichoso sea la mejor respuesta posible “a la actual dinámica social”… ¡y solo cuesta medio millón de euros!… ¡Que no se note pobreza!, brindaban los porteños.

¿Cosas del pasado?

1386098449_967572_1386099656_noticia_normalCosas del pasado de nuevo… ¿El equipo municipal de Boadilla que se niega a cumplir con la Ley de Memoria Histórica, siguiendo en esto la tónica general del partido, o los vecinos a los que en apariencia les da igual vivir en esa calle o en la dedicada a Primo de Rivera? Esa pugna y esa celebración tenaz del régimen franquista no es cosa del pasado, es un presente renovado: la semana pasada un alcalde gallego ha repuesto callejero franquista retirado hace 30 años. El tenor literal de la encuenta hace ver que  está planteada en fraude de ley, algo ya habitual en la política de Memoria Histórica que lleva a cabo el PP y sus afines. Dejando al margen la trapacera encuesta municipal,  a mí no me cabe ninguna duda de que hay vecinos, en Boadilla y en donde no es Boadilla, que ven con gusto el incumplimiento de la ley de Memoria Histórica con referencia al cambio de nominación del callejero y se escudan en un mendaz “nos da igual” o en un “hay cosas más importantes” que nunca son el paro, los recortes sanitarios ni el saqueo de las pensiones, por no hablar de la violencia policial y la amenaza a las libertades individuales, que a ellos, sí, estas les dan igual.
No, no les da igual el cambio de denominación en las calles, ni allí ni en ningún otro lugar donde algo así sucede. Lo ven como un triunfo frente a esa otra España que pide Verdad, Justicia y Reparación: es una cuestión de casta y clase, obviamente superior. Ellos están con los vencedores del pasado y con los que detentan el poder autoritario en el presente, en el neo-franquismo.
Ítem más: frente a la trapacería nacional, esta otra noticia que no da igual: La Cámara de los Lores también quiere una Comisión de la Verdad por los crímenes franquistas,  en donde se recogen estas palabras de la Cámara británica: “lentos y tardíos pasos hacia la verdadera reconciliación en la España post-Franco”.

En manos de bellacos

 Wounded soldier - otto dix

Puede que sean cínicos, pero bellacos desde luego. Un portavoz del PP  invita a informarse antes de criticar la nueva Ley de Orden Público, de resabios algo más que franquistas, que ellos llaman de Seguridad Ciudadana… No, bandarra, no, cursa esa invitación a los ya apaleados, abusados, maltratados, multados: a todos los que han padecido la impunidad policial. Un ministro del Interior, maniaco religioso, miembro de alguna secta, que con pachorra dice que su ley permitirá no multar más, sino mejor, algo que no hay quien no traduzca por «más y mejor», y un presidente de Gobierno, bajo cuyo mandato la patraña se ha institucionalizado, que dice la mordaza, el amedrentamiento social, la indefensión ante los abusos policiales o burocráticos nos hará libres, más libres… y lo peor es que los que, de la manera que sea, padecemos esos abusos, aquí seguimos, burlados, sin poder digerir el exceso de malas noticias,  arrimados a una hoguera virtual de basuras y, como mucho, pensando en un sillón parlamentario para nosotros o los nuestros y jugando con cartas marcadas… el cambio social que quede para mejor ocasión.