Al envejecer…

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L. F. Céline está en Le Havre, alojado en el hotel Frascati, ultimando «Muerte a crédito», y le escribe a su amigo de entonces, el pintor (y decorador de cabarets, tugurios, bailongos y etcétera) Henri Mahé, diciéndole:
«Al envejecer verás lo que queda. Nada. La violenta pasión de rematar, prima de la muerte…» Céline tenía 42 años.

Hace muchos años (casi un cuarto de siglo) que me ronda esa frase desde que la encontré en una biografía de Céline. Desde entonces he envejecido y como escritor me enfrento al reto de terminar lo empezado y de empezar de nuevo, cuando van faltando las ganas y las fuerzas, y me desespero cuando pasa el tiempo en balde corrigiendo lo que no tiene enmienda, y quieras que no sabes que estás en el último tranco haciéndote las mismas preguntas que te hacías cuando empezaste.

Extraña pareja

DSC_0043Extraña pareja o la vida como una red de senderos que se cruzan de manera inextricable. Una imagen capturada al paso de un anticuario: Arletty con Ives Montand. No es la única que hay de ellos. La actriz inolvidable de Hôtel du Nord, amiga de Céline, quien escribió para ella uno de sus “guiones de cine”: Arletty, jeunne fille dauphinoise… Yves Montand y Jorge Semprun, películas, trabajos, amistad, PC… Cuando hizo memoria, Arletty acusó a Simone Signoret de haberla denunciado por colaboracionista… Trabajos de arqueología literaria.

ArlettyPor sugerencia de “le carabinier”:

Céline, el clochard de Meudon

11024661_813109985448062_8704141234288386895_nDe un Céline a otro… La fotografía la traigo gracias a Rafael Ciordia. No la conocía. Puesta en escena permanente o no, esa fotografía habla del descalabro de los años de su retiro en Meudon, a su regreso del exilio danés, tras amnistiado. Sus últimos tiempos, aquellos en los que Céline iba vestido como un clochard y escribió De un castillo a otro, Norte, Rigodon…  Y así aparece una  y otra vez en escena, debajo de sucesivas capas de ropa, llamando la atención, provocando la repulsión social más convencional, la del buen gusto y mal gusto… “Para vestir así hace falta mucho estilo”, dijo su amiga, la actriz Arletty. El que no han tenido sus imitadores que han utilizado ese disfraz como reclamo publicitario: Jean-Edern Halliier hace años, Houllebecq hace nada…

Passage Choiseul

Se lo he quitado a Javier Eder de su blog.

Y esa imagen del Pasaje Beresinas me lleva de nuevo a esas páginas de Viaje al final de la noche y de Muerte a crédito en la que Bardamu habla del pasaje de su infancia, una pequeña provincia atufada de la luz venenosa del gas, en la que todo el mundo se conocía, se espiaba y calumniaba hasta el delirio.