La inspección, de William Hogarth

Me gusta mucho William Hogarth, ese divertido bribón, en palabras de Jonathan Swift. Me gusta su vitriolo minucioso sobre todas las clases sociales de su tiempo sobre la trampa política y la farsa de las convenciones. Estrepitoso, como a mí me gusta, de mucho barullo como en realidad somos, débiles, virtuosos, tramposos, borrachones, sobrevivientes, víctimas de nuestras pasiones. No pierdo ocasión de ver sus cuadros en el museo de sir John Soane o en la National Gallery, o sus grabados en el huroneo de los chamarileros (salen caros en los anticuarios si son buenos)

La inspección es la escena tercera del Marriage à la Mode, también titulado  La visita al médico curandero, es decir un charlatán al que llaman M. de la Pillule , al que acude, en compañía de una joven prostituta, el vizconde pródigo, casado por intereses de su padre, un conde tronado, y de su suegro, un ricachón que quiere emparentar con la aristocracia y se deja saquear.


«Según una interpretación, el vizconde, descontento con las pastillas de mercurio destinadas a curar su sífilis, exige un reembolso mientras la joven prostituta junto a él se seca una llaga abierta en la boca, una señal temprana de sífilis. Pero según el análisis de Judy Egerton, curadora de la exposición de la National Gallery, la interpretación es muy diferente: el vizconde ha llevado a la joven al médico porque cree que la ha contagiado de sífilis. La mujer del cuchillo es la madre de la joven, fingiendo enojo para chantajear al vizconde, al que están tendiendo una trampa. La chica ya tenía la enfermedad cuando su madre se la vendió al vizconde, ya sea porque no fue su primer «protector» o porque heredó la enfermedad de su padre sifilítico, que es el curandero».


La verdad es que esa estampa sangrante pone sobre el tapete el horror de una enfermedad muy extendida, unas costumbres sociales licenciosas (que tiene su eco en la poesía de la época y en la narrativa) y una tristeza irrestañable. La limpieza no es el puritanismo en el que acabaría el barullo callejero inglés (ver el diario de Samuel Pepys por ejemplo).

 

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